Una breve reflexión sobre el deporte y su necesaria evolución

 

El boicot – O huelga según algunos están llamando – iniciado por los jugadores de la NBA y que posteriormente se extendió a las principales ligas deportivas de estados unidos en vista al reclamo y la indignación social que generó otro caso de racismo y brutalidad policíaca, ha dado mucho de qué hablar estos últimos días.

Algunos, la gran mayoría me atrevería a decir, ha apoyado en la medida en que la cuarentena lo permite, a aquellos atletas que se han rehusado a cumplir con su trabajo, ya que al final del día, todos coincidimos en que el deporte es algo menor comparado con los múltiples problemas diarios de la sociedad… Pero otros en cambio, han cuestionado el movimiento, alegando que el deporte es una actividad recreativa y que no debe interferir en otros asuntos de mayor importancia.

Ante tales opiniones, permítanme en mi calidad de periodista deportivo dar mi opinión al respecto.

En un principio, y según aquello que he aprendido a lo largo de los años, el deporte, es decir toda actividad o ejercicio físico sujeto a determinadas normas en que se hace prueba con o sin competición, de habilidad, destreza o fuerza física, nació como una forma de entrenamiento con fines bélicos, para luego con el paso de los siglos ser visto como un representante firme del mundo del entretenimiento y de la buena salud.

Pocos saben de hecho, que muchas de estas actividades relacionadas con el ejercicio físico y que no estuvieran ligadas a la guerra, fueron prohibidas por la iglesia en la edad media, es decir durante cientos de años, y que no fue hasta el fin de esta era que el deporte por fin pudo evolucionar como uno de los pilares de la vida. De hecho, desde hace poco más de un siglo – 124 años – existen los juegos olímpicos como el sumun del mundo deportivo y uno de los eventos de mayor popularidad del mundo, y ese es solo un ejemplo del poder y la influencia que las competiciones relacionadas a estas actividades poseen.

A partir de allí, es menester hablar de algo ya muy conocido a esta altura, y es que no son pocos los deportistas – es decir los protagonistas de este tan querido mundo – los que han intentado con el tiempo buscar todo lo que el deporte genera en las personas y utilizarlo con otros fines.

 

Es decir buscar cambios

 

Sin ir más lejos, varios de mis colegas y yo, somos bastante críticos de todos esos atletas que poseen fama y fortuna a coste de superar múltiples desafíos diarios pero que luego de saborear sus bien merecidos triunfos no aprovechan todo lo que han cosechado para hacer algo por los demás… Cuando a mi parecer, el peso de su figura así se los pide.

No voy a dar nombres por una simple cuestión de gustos, creo que todos tenemos en mente algún deportista que a la hora de devolverle algo a la sociedad, peca de arrogante o desinteresado a los problemas de los demás, no estoy escribiendo esto para juzgar a nadie, pero si quiero compartir en pocas palabras que un mundo en donde estas figuras utilicen su poder y su alcance para hacer mejor las cosas, es sin duda alguna un mundo del cual me sentiría orgulloso de ser parte.

Dejando de lado que ya quedo implícito mi deseo de que el deporte se meta hasta el fondo en asuntos más “importantes”, me gustaría compartirles porque creo que no solo es sano, sino también muy necesario que así sea.

Todos sabemos muy bien la importancia del carisma y la popularidad a la hora de buscar el apoyo de los demás. No es algo que pase inadvertido por nadie, las figuras de renombre colectivo son más propensas a ser escuchadas que aquellas que para bien o para mal no son tan conocidas. A partir de allí, me parece lógico lo que estoy diciendo, y es que siempre a la hora de buscar cambios profundos en nuestra sociedad, va a ser más fácil si quienes las inician o cuanto menos apoyan, son personas famosas, y en este caso en particular a partir de lo ocurrido en la NBA estamos hablando de deportistas muy apreciados y elogiados a nivel global.

Fuera de este obvio concepto, también me gustaría agregar el vital papel que nosotros – Aquellos que formamos parte del “montón” – jugamos, y es que al final del día sin apoyo mayoritario, ningún cambio seria posible. Este en realidad también es un pensamiento algo cliché pero no así poco importante, y es que tantos aquellos que poseen el reconocimiento de todos como aquellos que ocupan la mayoría de la sociedad, somos importantes para concretar un futuro mejor. De nada servirá lo que está ocurriendo en este momento en EEUU, si se lo ignora o se busca refregar en los demás la ya muy obsoleta idea o convicción de que el deporte no puede alejarse de nada que no sea el entretenimiento.

 

Nada más lejos de la realidad

 

El deporte posee el poder de mover montañas, de hacer la vida de más fácil, y hasta inclusive, de algo muy necesario en el mundo… Unir a las personas. No estoy diciendo nada nuevo con esto, ya es muy conocido que toda actividad deportiva y sus múltiples ramas, son capaces de hacer que la gente se una bajo una sola bandera y olvide al menos por unos momentos esos prejuicios tan vacíos de fundamento como la religión, el estatus social o el color de piel.

Personalmente, siempre voy a votar por que todo el deporte y sus miles de representantes utilicen su éxito para luchar por lo que ellos consideran injusto. Insisto, creo que de esta forma todo sería mucho más fácil, y sin duda alguna como ya dije anteriormente, me sentiría orgulloso por luchar y pertenecer en un mundo así.

Ojala a futuro así sea para todos, y el deporte ya no sea visto como simple entretenimiento, sino como una de nuestras mejores armas para evolucionar como sociedad.

 

Mariano Huguet

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